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La
luz del pincel
Por Maritza Mora
Ochoa |
Foto tomada del Archivo de Radio de
Siboney
martes, 5 de enero de 2010
“Siempre he tratado de captar la luz de
Cuba, y en el trópico, lo cubano.”
Amelia Peláez
Amelia
Pelaéz del Casal es una de las grandes pintoras cubanas
del siglo XX. Si, lo es. De su creación surgieron coloridos
vitrales, arcos de medios puntos y mamparas que recuerdan
la riqueza ornamental y arquitectónica de las casas
coloniales.
En su obra se funden los matices de la isla, reflejados en
bodegones, paisajes, naturalezas muertas… Su singular estilo,
más bien ecléptico, la convirtieron a un mismo
tiempo en una artista única y universal . Por eso fue,
y es, Amelia, la luz del pincel.
Nacida el 5 de Enero de 1896, en Yaguajay, provincia de Sancti
Spiritus, dio curso a su inclinación artística
en la Academia San Alejandro, en La Habana. Su primera exposición
personal tuvo lugar en la capital cubana en 1924, año
en que también ingresa en The Art Student´s League,
de Nueva York.
El viaje a Europa, en 1927, le permite recorrer diversos
países. Al establecerse en París, asiste a los
cursos libres de la Grande Chaumiere, la Escuela Nacional
Superior de Bellas Artes y la Escuela del Louvre. Allí
aprendió de la pintora rusa Alexandra Exter, y tuvo
espacio en la parisina Galería Zak, con una exposición
en 1933.
Precisamente la experiencia europea fue el motivo de la muestra
que trajo a Cuba. De este modo, en 1935, el Lyceum de La Habana
le abrió las puertas a la creadora. Luego se multiplicó
entre la docencia, la práctica como ceramista y la
realización de murales en edificios públicos.
En este sentido dejó su huella en ciudades como Santa
Clara, Santiago de Cuba y en la propia capital. Destacan el
de 65 pies de cerámica ubicado en el exterior del Ministerio
del Interior de Cuba y el de la fachada del capitalino hotel
Habana Libre.
Las palabras de René Portocarrero, uno de los grandes
de la plástica, sentencian desde el saber la obra de
Amelia: “fue la primera que supo recoger nuestro color
local y trasladarlo a cuadros de enorme belleza y a obras
maestras en la plástica.”
Otros trabajos
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Las metáforas de Omar
*
Alas
punzantes y extendidas
*
Pretextos
para recorrer la Isla
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