Hits: 29
Por: Reinaldo Cedeño Pineda (Tomado de Alma Mater)
Santiago de Cuba, 17 ene.- Tal vez asomó de estreno en los ojos de mi madre, en su pasión irrefrenable por enseñar. Era una señorita de ciudad: nunca había hundido sus zapatos en el fango, nunca había montado caballo, nunca se había alejado de su casa; pero cuando le llamaron para la Campaña de Alfabetización, tomó el farol, enrumbó caminos. Parecía volver a desandarlos cuando me contaba de la tarde increíble en que la cocinera analfabeta —la misma que había llevado de las manos— pudo escribir su nombre por primera vez. Read More…