Distinguen trabajo de grupos creativos del Fondo Cubano de Bienes Culturales en obras sociales

Por: Karina Sotomayor Otero

Santiago de Cuba, 8 oct.- Antiguas locaciones que antes funcionaban como talleres y clubes, o simplemente tenían cero utilidades se transforman en sitios de referencia en esta ciudad, gracias al trabajo de los grupos creativos pertenecientes a la Filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales.

Lámparas con modelos y técnicas exclusivas, carpintería con maderas preciosas, vitrales de gran formato, murales con tímidos relieves y otros con luces, madera y metal, distinguen la factura de grupos creativos y artistas como Sergio Dávila, “Milart” y “Cobo”.Más de un kilómetro de extensión tiene el corredor “Las Enramadas” en Santiago de Cuba como un reservorio de atractivos gastronómicos, comerciales y culturales. El que camina por estos días en esta popular arteria descubre que donde antes existía un taller de refrigeración ahora se ofrece la “Bodeguita del Medio”.

En el recorrido, este fue el primer lugar que el equipo documentó, con el exclusivo trabajo de los grupos creativos pertenecientes a la filial santiaguera del Fondo Cubano de Bienes Culturales: “tuvimos la oportunidad de que Palmares nos encomendara esta tarea. En el proyecto respetamos los acuerdos de la franquicia y nos destacamos en el trabajo con la madera: en los arcos de medio punto, la estantería del fondo, el enmascaramiento de los refrigeradores, los taburetes, las mesas y las lámparas. Hubiésemos querido ponerle “La Bodeguita del Oriente” pero los derechos de la franquicia lo impidieron. Preside la esencia de Ñico Saquito, un santiaguero que se mantuvo en la Bodeguita original desde los años sesenta hasta el 79”, comentó Ariel L. Perera, Presidente Grupo Creativo “Milart”.

Milart y el Taller de Sergio Dávila se encargaron de la ambientación de la cuarta Bodeguita del Medio certificada en el país. La confección de diversos elementos de madera distingue el trabajo de Milart con 18 años de experiencia. Se respetaron los conceptos establecidos por la franquicia y se incluyeron soluciones exclusivas con el criollismo de esta parte del oriente cubano. La interpretación de la música en vivo, la extensión del salón y la barra, así como el formato de las lámparas le dan el sí a la diferencia:”Las lámparas parten de la idea original del yugo de los bueyes y son exclusivas con este formato. En el área de la barra, las lámparas recrean ruedas de carretas” añadió Ariel.

Los cristales de colores y el acabado descubren el trabajo de un Ingeniero Mecánico que hace muchos años le conoce los secretos al vidrio emplomado. Del taller de Sergio Dávila salieron cuatro vitrales que le continúan el discurso a los arcos interiores de medio punto: ”de los vitrales, uno es la réplica del original del que está en la Habana. Por supuesto que utilicé el vidrio emplomado siempre en cristales profesionales. Vale mencionar que se debe tener en cuenta el efecto que produce la entrada de la luz en ellos, a la hora de seleccionar los colores”, señaló Dávila.

Milart también dejó sus huellas en el “Café Son de la Loma”, inaugurado en el pasado agosto. El salón se contempla como una de las instalaciones que integrarán el Complejo Matamoros y el ambiente que ofrece lo inserta con facilidad al mercado. La carpintería es de cedro y los murales responden a las prácticas postmodernistas: “tenemos siempre el asesoramiento del arquitecto y Conservador de la Ciudad Omar López. Los murales acompañan el discurso del local, llevan madera, metales y luz”, acotó Mariano Frómeta, artista de las artes plásticas.

Conozca sobre el trabajo del grupo “Cobo” que transformó un antiguo local de atelier en lo que es hoy la tienda “El Legendario”; descubra la factura del Grupo Avenida en los murales y la arquitectura incluidos en el paisaje de la tienda “Zonamax”.

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