Carnaval infantil: 25 años defendiendo la tradición

Por: M.Sc. Irene Cruz Guibert (Colaboradora de Radio Siboney)

Santiago de Cuba, 18 jul.- El patrimonio cultural inmaterial tiene valor excepcional. Su vigencia es pertinente cuando es practicado regularmente en las comunidades y aprendido por las generaciones sucesivas. La difícil situación de los años 90 del pasado siglo XX generó un proyecto para confirmar que no todo estaba perdido, pues las fiestas carnavalescas no se pudieron materializar en los años 91 y 92.

El interés y la voluntad política de los gestores principales le entregó el rol a los infantes en el año 1993 y comenzó la historia de estos surgentes festejos protagonizados por los más pequeños de casa. Ya en 1996 se fueron arraigando de tal manera que mostraban espectáculos de gran calidad y cantidad de salidores: los barrios y sus promotores naturales deseosos de sacar su comparsa hoy se mantienen en el recuerdo como los paseos de El Palacio de Pioneros Una flor para Camilo, Su Majestad El Danzón, Los Indercitos.

En la actualidad, el carnaval santiaguero se compone de dos momentos fundamentales que adornan a la indómita ciudad durante el mes de julio: el desfile infantil, que le antecede al tradicional desfile de adultos. Las agrupaciones infantiles compiten por el primer, segundo y tercer lugar así como el Gran Premio Santiago Apóstol. Cada año se hace entrega además de premios al mejor conjunto de capas, a la mejor coreografía, a la mejor edición musical, al mejor conjunto de banderas, farolas, al mejor cuadro infantil, de baile y al mejor vestuario. La celebración continúa desde entonces y hasta hoy bajo la dirección general de la MSc. Nadiezhda Anatolievna Babanova.

 

Es interesante apuntar que el impacto ocasionado por la conga infantil de Veguita de Galo que fuera fundada el 17 de julio de 1995 por el desaparecido físicamente promotor natural Jorge Luis Garay y, a petición de líderes comunitarios, se aprobó la inserción de una en el formato de adultos.

Es interesante resaltar además al paseo La Kimona, creado en el 2003 en la barriada de Santa Rosa, bajo la dirección general y artística del Lic. José del Rey Luna. Actualmente se encuentra reubicada en calles aledañas a la tradicional Kimona por lo que se nutre de los niños y niñas de la barriada. Ensayan en San Bartolomé entre San Antonio y San Mateo, y es incondicionalmente apoyada por los comunitarios y familiares. Como característica esencial tiene la representación de tradiciones asiáticas y mantiene los temas musicales que lo identifican, tales como: ¡Mírala que linda viene! y La jardinera, entre otras guarachas tradicionales. Constituye una verdadera atracción para todas las edades.

De igual forma, las máscaras a pie son un elemento atractivo e idiosincrático de las festividades carnavalescas que se implementan en el Carnaval Infantil.

Esta edición del 2018, a propósito de sus 25 años, según declaración de su directora general, trae grandes sorpresas, pero lo que sí podemos asegurar es que será un espectáculo que valdrá la pena disfrutar por todas las edades. Por mi parte espero que las mejores expresiones de autenticidad de las agrupaciones adultas que por imitación se recrean en estos festejos infantiles mantengan la esencia para poder aseverar que constituyen el relevo seguro de las fiestas de julio de Santiago de Cuba. Queda la invitación hasta el viernes 20, cuando ya la Avenida Jesús Menéndez viste sus mejores galas con un arte callejero del pueblo y para el pueblo.

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