Falleció el Mago Ayra en Santiago de Cuba

Por: Miguel Gaínza Chacón

Santiago de Cuba, 19 abr.- El popularísimo Mago Ayra, o sea José Álvarez Ayra, falleció a los 76 años, en la tarde de este jueves, en el Hospital Militar Joaquín Castillo Duany de Santiago de Cuba, luego de una larga y penosa enfermedad.

Precisamente, hace apenas 24 horas, su hijo quien ha seguido el rumbo de Ayra en la magia artística, iba rumbo al centro hospitalario a orillas de la bahía santiaguera, y se lamentaba del grave estado de su padre.

“Así mismo no descansa en darme consejos sobre cómo hacer algunos números, y a pesar de todo tiene ánimo y deseos de vivir”, señaló.

Fuentes del Consejo Provincial de las Artes Escénicas expresaron consternación por el deceso del Mago Ayra, uno de los artistas en su especialidad, de entre los más populares de Cuba.

Álvarez Ayra nació el 9 de abril de 1943 en Santiago de Cuba.

El público cubano recuerda con admiración al fundador en Santiago de Cuba, del evento Areíto Mágico, uno de los festivales de magia más conocidos y que precisamente Ayra estaba empeñado en rescatar, aún el estado delicado de su salud que empeoró en las últimas semanas y que obligó a recluirlo en el Hospital Militar santiaguero.

El Mago Ayra creó también “Créalo o no lo crea”, un popular espacio de la TV Cubana que catapultó su fama a todo el país y a muchos escenarios fuera de Cuba.

Cultor de la magia artística, José Álvarez fue un emblema en su especialidad y cuando en 2017 cumplió 55 de vida artística fue homenajeado en el cine teatro Trocha, ocasión en que se vio visiblemente emocionado por las muestras de cariño que le expresaron el público, las Artes Escénicas, y fundamentalmente las niñas y los niños que fueron hasta allí a aplaudirle y a trabajar brevemente con él.

Con el Mago Ayra siempre la comunidad pudo contar para las actividades vecinalesJosé Álvarez Ayra fue un artista muy activo socialmente hablando y en su currículo aparece que formó parte de las tropas cubanas que defendieron la independencia de Angola, ocasión en que junto con el fusil siempre mantuvo los implementos elementales para hacer presentaciones ante las tropas cubano-angolanas, labor que compartió entre otros con el trovador Silvio Rodríguez a quien le unía una estrecha amistad.

Ayra llevó también su arte a otros países donde puso en alto la magia artística cubana. En muchos de esos territorios estrechó amistad con magos que ahora ya habían enviado mensajes de apoyo durante la enfermedad.

Su más de medio siglo en los escenarios los combinó siempre con un afán incansable de enseñar su arte a otros, incluso en su casa convertida en taller, en uno de los edificios de 18 pisos que adornan la céntrica Avenida Victoriano Garzón, de esta ciudad, y donde formó a varios cultores de la magia. .

De Ayra había señalado su homólogo Lázaro, mago habanero: “…está muy bien preparado profesionalmente, y además de su popularidad y notoriedad, le gusta enseñar”.

Otro de los sueños que casi tenía materializado José Álvarez y que fue obstaculizado por la dolencia, fue la creación de una Casa de la Magia en Santiago de Cuba, con el objetivo, según confesó, de ampliar el horizonte de la enseñanza y ofrecer un escenario más para el disfrute del público.

Ejemplo de trabajador perseverante; animador sin par en eso de tratar de extender el conocimiento popular sobre la magia artística; vecino insuperable y siempre dispuesto a participar en las actividades de la comunidad, el Mago Ayra deja un enorme vacío en quienes tuvieron la suerte de contarse entre sus amigos; entre sus familiares; entre el movimiento obrero y sindical de la Cultura; en el público cubano y en el santiaguero en especial que lo recordará siempre con cariño y admiración.

Impactos: 263

Entradas relacionadas