Libro apasionante: “El Castillo del Morro… Una pieza excepcional del Caribe Fortificado”

Por: Miguel A. Gaínza Chacón

Santiago de Cuba, 5 jul.- El libro “El Castillo del Morro San Pedro de la Roca de Santiago de Cuba. Una pieza excepcional del Caribe Fortificado”, del Premio Nacional de Arquitectura Omar López Rodríguez, fue presentado en esta ciudad como parte de las actividades del Simposio sobre la conservación del patrimonio natural y cultural subacuático, Simposub Cuba’2018, que finalizará hoy aquí.

La reunión, que comenzó hace cuatro días, está consagrada a los 120 años de la guerra hispano-cubano-norteamericana y la batalla naval entre las escuadras de España y USA, acontecidas en 1898. Precisamente, el combate de las dos flotas tuvo lugar a la vista del Castillo del Morro, en la entrada de la bahía santiaguera.

López Rodríguez, arquitecto y director de la Oficina del Conservador de la Ciudad (OCC), presentó el libro, materializado por la OCC con el apoyo del Gobierno de España, su Ministerio de Defensa y Secretaría General de Política de Defensa, y la Asociación Amigos del Castillo de Montjuic.

El Salón de los Vitrales, en la Plaza de la Revolución Mayor General Antonio Maceo Grajales, acogió las reflexiones sobre el libro, actividad incorporada al programa del Simposub.

Antes de la intervención de López Rodríguez, habló Carmen Fusté Bigorra, Presidenta de la Asociación de Amigos del Castillo de Montjuic y de ICOFORT, entidad encargada de la defensa del patrimonio de la ingeniería militar sobre fortalezas y campos de batalla en España.

Fusté ponderó sus nexos con Cuba y en especial con el Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba; recordó, que durante las conversaciones con Omar y la revisión de documentos se percató de la alusión a Cermeño, y preguntó el vínculo de este con el Morro santiaguero.

López le explicó que Cermeño se encargó de una de las partes de la rehabilitación del Castillo del Morro.

“Y para decirlo, que quizás muchos no lo sabéis, Cermeño es el que hace el Castillo de Montjuic, en Barcelona, y luego hace también el Castillo de San Fernando de Figueras, que es una obra de ingeniería, la más grande de Europa”, añadió Fusté Bigorra, quien se refirió con términos elogiosos, al tesoro fotográfico que le mostró René Silveira, fotógrafo de la OCC. “me facilitó todas las fotografías habidas y por haber y las explicaciones de cada una. Hicimos un equipo especial.”

Agregó, que el libro es también el resultado del amor por esta tierra cubana, “teniendo en cuenta un aspecto añadido: mi abuelo era de Santiago de Cuba, y esto no lo puedo olvidar. Aunque él se marchó de aquí de pequeño y ya no volvió nunca por la Guerra Nacional Española, las raíces yo las tengo aquí. Mi abuela era completamente mestiza… no era blanca de ninguna manera. Y para mí es un honor ser biznieta de una esclava. Agradezco a esta ciudad todo el apoyo que estoy recibiendo”.

Con 195 páginas y una terminación muy elegante, complementa los textos una exuberante muestra fotográfica de René Silveira, del propio Omar y de los archivos del Museo Emilio Bacardí Moreau y de López Silveira; la edición correspondió a Mayla Acedo Bravo y Teresa Rodríguez Jaén, y el diseño final es de Roberto Rodríguez Valdés, “de gran significación por el empeño y el esfuerzo que puso en la creación del libro”, señaló el Director de la OCC.

López dijo que la obra “es también un gran pretexto para hablar de las fortificaciones santiagueras… el libro se articula en varios capítulos y en cada uno de estos el Morro es protagonista pero tiene colaboradores defensivos, que son los que hacen interesante entender que fue la pieza principal pero no la única.

Explicó, que Santiago de Cuba fue ampliando su sistema defensivo; creando líneas defensivas importantes hasta llegar a 1898 con un sistema realmente amplio y complejo. Y expresó:

“El libro se hace a la memoria de los ingenieros militares y maestros de obra que hicieron posible esta construcción (el Morro), que por su ingenio y fuerza expresiva fuera declarado Patrimonio de la Humanidad; a la memoria de los esclavos y soldados que la construyeron; a la memoria de los patriotas encarcelados o fusilados en su muro por la independencia de Cuba; a la memoria de los que sirvieron como guardianes de su integridad y su autenticidad en el paso del tiempo. Esa es nuestra dedicatoria.”

Omar expuso la distribución de los temas en varios capítulos “hay uno que es la ciudad de Santiago de Cuba en el Caribe del siglo XVI y hasta la llegada en 1638 del ingeniero militar Juan Bautista Antonelli; el capítulo dos va desde la construcción del Castillo de San Pedro de la Roca hasta el ataque del vicealmirante Vernon en 1741; el tercer capítulo, desde la segunda mitad del siglo XVIII hasta en 1868, cuando se inicia la Guerra de Independencia; capítulo 4, desde 1868 hasta 1898; el capítulo 5 habla del período republicano y el Morro vamos a decir… el Morro abandonado, que servía de lugar para hacerse fotos… y el Morro como sitio Patrimonio de la Humanidad, que es el ultimo capítulo.”

Indicó Omar, que uno de los elementos básicos del texto es la iconografía “este libro recoge toda la iconografía del Morro, y hay un elemento interesante, y es que a través del libro ponemos en voz de algunos protagonistas importantes pasajes que tienen que ver con el Morro”.

Habló de los primeros planos y la presencia del arquitecto militar, Francisco Pérez, “a mi juicio de entre los más importantes que hicieron obras en el Morro. O sea, allí el imaginario de hoy le debe mucho a este constructor”.

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