No queda exenta la Cultura cubana del Bloqueo de Estados Unidos

El Bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos a Cuba desde 1960, constituye el sistema de sanciones unilaterales más injusto, severo y prolongado que se ha aplicado contra país alguno. Mucho recoge la historia de nuestro verde caimán acerca de este embargo que nos obliga a crecernos y buscar nuevas inventivas ante cada reto, producto de esta actitud hostil que afecta cada esfera de la sociedad cubana a la que no escapan aristas tan sublimes como el arte. Quienes lo protagonizan, han tenido que hacerse de otros modos para seguir defendiendo a toda costa la cultura. Sin embargo, pese a las inventivas ante cada zancada imperialista, no pueden negarse las afectaciones causadas a músicos, artistas de la plástica, del ballet, las artes escénicas, entre otros de extraordinaria calidad y reconocimiento internacional, que se han visto imposibilitados de exponer o subastar sus obras, presentar sus espectáculos en territorio estadounidense o vender su producción discográfica o bibliográfica.

A muchos artistas cubanos que han actuado en ese país, se les ha negado el ingreso correspondiente a sus presentaciones, otros han sido privados de los lauros recibidos de prestigiosas instituciones o de los ingresos que les corresponden por derechos de autor. Por otro lado, instituciones cubanas como la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM) y la Casa Discográfica y Editora Musical de Artex S.A. (Bis Music), no pueden hacer operaciones comerciales directas con clientes norteamericanos para ubicar la música cubana en este mercado, pues muchos empresarios temen ser sancionados por las disposiciones del bloqueo.

No queda atrás la Industria Cinematográfica cubana, la cual no puede comercializar su trabajo por vía satelital, debido a que Estados Unidos, es el dueño casi absoluto de la tecnología, quedamos en este orden, fuera de las ventas de los filmes y reportajes que se realizan mediante este mecanismo. Todas las limitaciones en el ámbito artístico-cultural, constituyen una pérdida anual que superan millones de dólares, que entre otras acciones, pueden ser utilizados por nuestro país para mejorar el funcionamiento de sus salas cinematográficas, salas de videos y videotecas. También para la adquisición de equipos de proyección, sonido, transmisión de señales audiovisuales y sus repuestos. Muchos de estos equipos, solo pueden obtenerse mediante terceros países y a precios muy elevados.

De igual modo, golpea la enseñanza artística debido a que los insumos más elementales para llevarla a cabo, están vedados para Cuba en el mercado estadounidense. Todo ello, obliga a nuestra nación a comprar en el mercado internacional, a precios más altos, los libros de lectura musical, saxofones, cuerdas para guitarra, violín, violonchelo, contrabajo, entre otros. Además de las afectaciones económicas generadas por el Bloqueo, también constituye un ataque a la libertad de expresión y el libre intercambio de las expresiones artísticas y de bienes y servicios de Cuba con Estados Unidos y otras naciones del mundo.

Esta y muchas otras limitaciones genera el brutal sistema de sanciones unilaterales impuesta hace más de 6 décadas a nuestro país, cuyas pérdidas son cuantiosas. Sin embargo, como siempre, seguiremos defendiendo el arte y la cultura, continuaremos generando nuevos modos, trazando puentes de amor y salvación mediante sus diferentes géneros artísticos, pues ya hemos demostrado que ni el Bloqueo, ni la pandemia, han podido frenar el empuje y la inventiva del Gobierno y pueblo cubanos. Porque frente a esta y otras patrañas, la cultura, como afirmó el más universal de los cubanos, seguirá siendo: ¨escudo y espada de la nación¨ y sus protagonistas, los quijotes que apuestan por una Cuba sin Bloqueo y un mañana mejor, que es posible.

Foto: Tomada de Internet

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